mar 282012
 

Muchos lectores se han sorprendido inicialmente del uso de varios idiomas modernos dentro de la obra Hairago. Si bien es evidente que no hace falta dar una justificación al porqué, si que me gustaría dar otras razones a parte de las obvias de que me llevó a pensar en esta posibilidad.

El primer motivo principal fue que estaba un poco cansado de leer libros donde hablaban en otros lenguajes, como por ejemplo élfico, que eran imposibles de entender sin una ayuda avanzada. Es cierto que normalmente lo que se dice se da por supuesto y el lector no pierde el hilo de la trama, pero aun así, consideraba que con la riqueza que hay en el mundo, quizás era hora de dar una vuelta de tuerca al asunto.

No me mal interpretéis, me encanta que se puedan crear nuevas lenguas de la nada, como ha hecho Tolkien, pero este es uno de los factores que hace que mucha gente que alguna vez prueba de entrar en el mundo de la fantasía épica, abandone ese camino, y creo que es una auténtica lástima porque se pierden un género increíble.

Otro de los motivos, relacionado con este, fue que quería que con un simple diccionario, en el peor de los casos, cualquiera fuera capaz de leer al completo la obra. Siempre es agradable iniciar la lectura de una novela y encontrarse con frases escritas en otro idioma que uno puede entender. Sea como fuere, era consciente que no podía abusar de este principio, ya que usado en demasía podía ser contraproducente.

Consideré, creo que acertadamente, que podía ser un factor innovador que podía darle un punto cualitativo a la novela. Siguiendo con este principio, en la segunda y tercera parte de las Crónicas de la Nueva Era veréis el uso de nuevos idiomas, aunque de momento no os voy a revelar cuales son.

Espero haber aclarado con estas líneas un poco más el porqué abandoné la línea tradicional de la fantasía épica, y como siempre, deseo que os haya gustado la novela.